Amor, un año más como pareja.
Lo mejor de las relaciones largas es que, muchas veces, se tiene la oportunidad de crecer juntos. En nuestro caso pasamos de ser chavos de prepa un pelín irresponsables viviendo una vida de libertad fuera de nuestras casas (aunque haya sido en un pequeño cuarto-baño-cocina integrados de 4x4 mts), para luego ser universitarios en un departamento el doble de grande y, ahora profesionistas formando una familia atípica en un lugar al que llamamos hogar y que se parece cada vez más a la casa que siempre soñamos tener.
Doble, triple, cuádruple, lo mejor de las relaciones largas es que se puede notar la progresión del cariño al amor, de la incertidumbre al compromiso (y de ahí a las certezas); cuando se modifican las frases "No conocía eso de ti" por un "Te conozco y sin embargo no dejas de sorprenderme", los "No se cuánto tiempo estaremos juntos", "Mientras dure disfrutemos" por el "Sabemos que queremos estar el resto de nuestras vidas juntos, para ello hay que esforzarse más", o el más espontáneo "te quiero" por " un realmente te amo".
Y es que mientras más tiempo y energía se haya gastado en sortear problemas, en solucionar diferencias, en tolerar vicios y manías, más dificil parece hallar un motivo que pudiera separarte del otro. Los problemas hace tanto tiempo que se quedaron atrás...
Hoy estoy más que agradecido de haber coincidido en este tiempo, de haberme atrevido a mandar ese mensaje que decía -¡Hola!, haber dicho -¡Acepto!, esa terrible decisión precipitada de recibirte cuando no tenía idea de quien eras. Nunca habré de arrepentirme de acogerte en mi ciudad, en mi vida, cuando el temor de brindarle la confianza a un desconocido más que instito de supervivencia era franca muestra de sentido común.
Lo mejor de todo este tiempo es que los dos nos jugamos el todo por el todo y ganamos este juego de azar. Siete años después del tiro de dados seguimos juntos. Ya sé que no se puede preveer el futuro pero sí se puede planear el porvenir junto a otra persona, trabajar arduo en ello y creer firmemente en el deseo de cumplirlo.
Te cuento el plan para el porvenir, no tengo idea si será una casa de una o dos plantas (sin lugar a duda tendrá que tener jardín con cercas y un patio semitechado, sabes por quién), tampoco me imagino que pueda prevalecer ¿mi minimalismo o tu gusto por crear cuartos con ambientes?; me encantaría claro el restaurante en Santa fé, esto de tener carrera en letras me ha hecho creer firmemente que el futuro está en los negocios...
Te cuento el plan para el porvenir, tu y yo siempre juntos.