Finalmente, después de una pausa de tres meses, decidimos (Carmen y Yo) reanudar el Taller de creación que habíamos tenido hasta el pasado mes de Junio, cuando se interrumpió por nuestra obligación ineludible con la Tesis.
Ya titulados, habían surgido innumerables pretextos para no reunirnos de nuevo. Carmen, por ejemplo, había tomado meses sabáticos luego del agotador proceso de titulación, decidió entonces irse a Playa del Carmen y luego casi un mes a EEUU.
Pero bueno, de vuelta y nuevamente motivada con todo esto de tallerear y ejercitar nuestra escritura, comenzamos ayer en la noche con una invitada sorpresa, quien también estaba de vuelta en Mérida luego de irse a probar suerte a Culiacán y Tijuana, como guionista y zombie de películas de terror serie b. Camilo (el otro integrante oficial) y dos amigos, quienes invité a ir por primera vez, no llegaron.
Obvio, luego de no vernos por tanto tiempo, la escritura pasó -sólo por esa noche- a segundo término. Hablamos horas sobre los beneficios emocionales que nos había otorgado el concluir la tesis y la titulación, los proyectos (Carmen, se irá un año a Nueva Inglaterra a trabajar en su primera Novela), el amor, el cuasicursismo trascendental, las subparaguas; nos intercambiamos tips, ejercicios y técnicas para poner en práctica la escritura creativa. Me sentí muy contento de ver que tanto Carmen como yo, hemos asumido completamente que de todas las posibilidades (limitadas) que nos dio la carrera, la que nosotros queremos tomar, sin duda, es la de ser escritores.
(Aplausos)
A mitad de la velada, recibí una llamada sorpresa de Daniel desde Nueva York, emocionadísimo me describía como era el Cutting room, "por ahí va Emilie Simon, la acabo de ver entrar" (pausa de un par de minutos) "Álvaro se acaba de tomar una foto conmigo". Me hizo indescriptiblemente feliz sus estallidos de alegría, grité junto con él palabras e interjecciones como: "siiiiiiiiiii" y "eeeeeeeh". Fin de la llamada. :D
Escribimos, sí, escribimos un texto a partir de una frase que había imaginado en el transporte público, mientras me dirigía hacia el Café donde nos habíamos citado. La frase decía así: Resulta que un día Dios cansado de que el hombre le diera la espalda, decide otorgarle a los hombres lo que tanto habían anhelado. El resultado de nuestros textos fue, como siempre, distinto para cada uno de nosotros, y es que tanto Cinthia, como Carmen y yo poseemos imaginarios tan disímiles, tonos tan distintos. Yo, para no variar, con mi visión crítica e iconoclasta, con ese tono entre irreverente y desolador.
Terminó la noche luego de que cada quien compartiera su escrito y aceptara, de modo cortés, las críticas y comentarios. Carmen habría de proponerme asistir a su Taller de creación literaria y periodismo, con muchachos de preparatoria, como escritor invitado. Eso significa responder preguntas, dar recomendaciones y enseñar algunos de mis poemas o cuentos. Aún no fijamos la fecha, pero sería a más tardar en quince días.
Antes de irnos, se nos ocurrió la idea de hacer un blog grupal en donde cada uno suba los textos que escribió durante la reunión, claro, luego de ser corregidos y editados en casa -pudor de un escritor-. Nos detuvimos un rato a pensar el nombre. Carmen como buena malabarista de la lengua, empezó a hacer juegos de palabras. El resultado, luego de ser aprobado por unanimidad, fue: Difícil de juglar. Blog que administraré y que ya desde ayer en la noche empecé a trabajar. Creo que sin necesidad de hacer uno de esos largos y aburridos Quizz, puedo decir que soy "un cien por ciento Bloggero". Así que, cada vez más fácil se puede dar conmigo en la Blogósfera. Es cuestión de perderse un poco.
Ayer fue una excelente noche.
Por cierto, que bien suena eso de: Álvaro Burgos, escrito. Soñé despierto por un instante.
Changodelmal en modo: Editorial Mono rabioso publicará el debut como escritor de...
En mi reproductor suena: Fleet foxes- Your protector.